Conectando el Compromiso con las Escrituras y la Oración

En diciembre de 2019, la red global de multiplicadores del Compromiso con las Escrituras (SE) reunió a catorce personas de IFES de alrededor del mundo. Durante esta reunión, tuvimos un grupo de trabajo acerca del Compromiso con las Escrituras y la Oración con los siguientes participantes: Eu Pui Chong (EP, Malasia), Irena Huseva (IH, Ucrania), Heledd Job (HJ, Europa), Sabine Kalthoff.

Por favor, consulta primero el resumen de nuestros hallazgos sobre el Compromiso con las Escrituras y la Oración.

La siguiente entrevista con los participantes del grupo de trabajo da vida a algunos aspectos de esta visión general:
¿Qué nueva visión has obtenido de este grupo de trabajo sobre la relación entre el Compromiso con las Escrituras y la Oración?
(EP) A menudo, estudiamos un pasaje y después oramos unos por otros ‘dejando atrás lo que acabamos de descubrir del pasaje’ en lugar de dejar que el pasaje guíe nuestras necesidades de oración o moldee nuestras peticiones de oración.

(IH) La importancia de la postura de oración cuando estudiamos las Escrituras. Para mí eso no es solo poner mi cuerpo en una cierta postura, sino permanecer quieta ante Él y poner mi mano en la suya para permitirle dirigirme y caminar junto a mí a través de todo mi Compromiso con las Escrituras. En otras palabras, estar en una postura de oración significa estar en oración antes, durante y después del estudio bíblico.

(HJ) Aumenté mi conciencia de que Dios está presente conmigo en ese preciso momento cuando conecto con las Escrituras, tanto sola como con otros. La frase que se me quedó grabada en la mente es: “El autor está en la sala”.

¿Qué te anima y qué retos afrontas a medida que reflexionas acerca de esta conexión?
(EP) En concreto, el Padre Nuestro ha sido inestimable: Orar por mi nación y por el mundo ha sido difícil en este período debido a lo que percibo como un ciclo interminable de abuso de poder y corrupción. Dejar que las palabras del Padre Nuestro me guíen ha sido reconfortante. También me desafía a no dejar de orar, al ver cómo Dios está trabajando y no insistir en que Dios resuelva los problemas a mi manera o en mi tiempo.

(HJ) Esta conexión me anima cuando leo pasajes que me resultan difíciles. Mientras estoy leyendo y luchando, puedo hacer una pausa y pedir que Dios me ayude. Le puedo preguntar, ¿qué quiere decir eso? ¿Qué quieres que entienda aquí? ¿Qué debería hacer con esto? Y sé que cuando oro, el Espíritu que hizo que estas palabras fueran escritas está presente ahí conmigo, listo para responder.

¿Qué paso práctico has dado o deseas dar para fortalecer la integración del Compromiso con las Escrituras y la oración en tu propia vida y/o ministerio?
(IH) Durante muchos años, estudié las Escrituras observando cuidadosamente el pasaje, planteándome preguntas y tratando de comprender el mensaje principal. Solo tras haber encontrado el mensaje principal nos preguntamos qué nos decía. Todavía uso este enfoque, e intento estar en una postura de oración durante todo el estudio bíblico, dejando que la Palabra me hable no solo al final del estudio, sino mientras estoy inmersa en él. Creo que el Espíritu Santo puede usar no solo el mensaje principal del pasaje, sino cualquier parte del mismo para tocar nuestra alma.

(HJ) En mis devocionales personales, he tratado de ser más intencional orando en respuesta a lo que leí. En este momento, estoy leyendo los Salmos. Intento tomar las palabras del salmista como mi punto de partida, tomando esas palabras y pensamientos y haciéndolas mías. Luego, al final del día, vuelvo al mismo Salmo y reflexiono en oración sobre cómo me sostuvo y me dirigió a lo largo del día lo que Dios me dijo esa misma mañana.

Completa la siguiente frase: “El don del Compromiso con las Escrituras y la oración…”
…está esperando a ser descubierto y saboreado. (EP)
…es el asombro – un sentido de asombro de quién es Dios, de quién soy y de su amor ilimitado. (IH)
…es que cuando Dios habla no solo nos está dando información, nos está invitando a una conversación. (HJ)

Conectando las Escrituras y la Oración en la práctica:

_Prepararse para escuchar la Palabra. La mayoría de nosotros no podemos detenernos a escuchar a Dios. Nos sentamos y abrimos la Biblia para leer, pero nuestros pensamientos todavía están en otra parte, ocupados con muchas cosas. Leemos un pasaje y al final no sabemos lo que hemos leído. Podemos leer sin oír. Sé que debo prepararme para escuchar a Dios. Necesito ayuda para estar presente ante Él y su Palabra. Lo que más me ayuda es orar mediante el silencio. ¿Cómo te preparas para escuchar la Palabra tanto individualmente como en grupo? La oración nos ayuda a adoptar una actitud relacional y consciente de la presencia de Dios.

_Orar la Palabra – La Palabra de Dios nos enseña cómo orar. Podemos dejar que las oraciones de las Escrituras nos inspiren y nos guíen en nuestras oraciones, tanto colectiva como individualmente. Este vídeo (in English) muestra cómo podría ser, en base al Padre Nuestro. Este artículo aporta más ejemplos de cómo la Palabra de Dios puede dar forma a nuestra oración.

_Aprender a lamentarnos con Jeremías. Tras el comienzo de la pandemia de la COVID-19, la región latinoamericana ofreció una sesión en línea sobre el tema del lamento. Para seguir con el tema, se desarrolló un recurso con tres estudios bíblicos acerca del libro de Jeremías. En ellos, aportaban ejemplos de cómo lamentarse, para ayudarnos a reflexionar sobre el lamento e invitándonos a orar a Dios de esta manera por nosotros mismos.

_Los retiros se centran únicamente en conectar nuestras vidas con la realidad de Dios y su Palabra en oración. Son una invitación a retirarse de la vorágine de la vida para entrar en un tiempo de espera y de escucha – llevando nuestras vidas y circunstancias ante Dios – escuchando su Palabra – y dándole al Espíritu Santo espacio para hablarnos por medio de la oración. Puedes encontrar material para retiros personales o en grupo aquí. Este testimonio nos ayuda a ver el valor de apartar este tiempo.

Hay mucho más que descubrir… tal vez esta imagen de resumen pueda servirte como un mapa de carreteras en tu camino. Por favor, escríbenos y comparte tu experiencia de integrar las Escrituras y la Oración, tanto en tu vida personal como en situaciones comunitarias, campamentos y conferencias. Nos encantaría saber de ti.
Sabine Kalthoff,
Secretaria de IFES para el Compromiso con las Escrituras
sabine.kalthoff@ifesworld.org

Del miedo a la esperanza

COMPA tenía planeado nuestro Campamento Nacional Estudiantil en abril de 2020. Yo lo esperaba con mucho ánimo. El COVID 19 había arruinado algunos de mis planes y volteado de cabeza mi último año como estudiante en la Universidad. El 30 de marzo las autoridades sanitarias de México declararon un confinamiento nacional, y de la noche a la mañana dejé de ser estudiante presencial para ser un estudiante en línea. ¿Dónde habían quedado mis planes, sueños y metas para este año? Todo iba cancelándose poco a poco, fue triste y frustrante. Vi la mano de Dios al ver que en mi familia estábamos sanos y teníamos sustento.

COMPA publicó que sí se realizaría el Campa Nacional en su formato en línea. Me dio mucha emoción pero al mismo tiempo me dio añoranza de que no vería a mis amigos de todo el país de manera física. Dios nos sorprendió al ver que él nos regaló comunidad a pesar de la distancia y en este tiempo difícil. Casi 1000 personas se inscribieron y 700 personas se registraron para los estudios bíblicos en línea.

Cuando fui invitado a dirigir un grupo de estudio bíblico, dije que sí y estaba muy dispuesto a colaborar ya que tenía un poquito de experiencia en estudios bíblicos en línea por ser parte del Consejo Nacional Estudiantil. Sin embargo, cuando leí que el libro a abrir era Apocalipsis, sí me intimidé y pensé que era un libro difícil de leer. Nos invitaron a una orientación a los cincuenta líderes de estudio bíblico, fueron tres sesiones.  En la primera, nos dieron un recorrido por este enigmático libro, en la segunda presenciamos un estudio bíblico en línea y la tercera, fue una sesión donde nos explicaron la metodología.

El libro de Apocalipsis pasó de ser  intimidante a ser un libro que nos dio esperanza en medio de la incertidumbre. Me encantó ponerme en los zapatos de esas personas y de cierta forma me podía identificar con ellos ya que como estudiante hoy me gusta tener todo a la mano y controlado pero estaba perdiendo de vista la parte esencial de amar profundamente a Jesús.

Crecí en amor por el Señor porque ví que Jesús está con nosotros en medio de esta nueva circunstancia que estábamos viviendo. La orientación fue clave, los apoyos visuales y una guía para dosificar el tiempo, así como las herramientas de enseñanza.

No todos estaban acostumbrados en ese entonces a usar ZOOM pero se esforzaron. Aunque fuera una llamada a distancia se sentían seguros porque estábamos alrededor de la Palabra. Todos teníamos miedo de estudiar Apocalipsis y veníamos con necesidad de esperanza, Dios nos las dio a través de este enigmático libro. Me sirvió porque me dio una introducción para cómo hacer la misión durante estos semestres en línea. Dios está en el trono y nos sorprendió desde nuestro miedo e incertidumbre y nos trajo confianza y esperanza.

Zuriel Castro/ Estudiante de Gestión y Dirección de Negocios/ COMPA México

Renovado en la Palabra de Dios

Asistí al webinario de Compromiso con las Escrituras de IFES (La Palabra en medio nuestro – Los gemidos de la vida y el Dios en la cruz) cuando todo el mundo tenía miedo de una pandemia y también había desesperanza en nuestras propias vidas. Estaba muy preocupado por mi madre, mi mujer y mis dos hijas, de siete y dos años y medio de edad. Parecía que era el fin del mundo, pues las iglesias estaban cerradas y no había grupos de estudio bíblico ni reuniones cristianas. Al mismo tiempo, había muchas oportunidades para aprender la Palabra de Dios. El webinario de Compromiso con las Escrituras de IFES fue una de ellas.

Mientras Yohan Abeynaike, de Sri Lanka, lideraba estos estudios, me sentí reconfortado al saber que nada excepto Dios es eterno. Esta pandemia acabará y aunque esta pandemia global nos cause tristeza, sabemos que Dios también está sufriendo a causa de ella y nos puede dar consolación. En nuestro sufrimiento, sabemos que Dios ha sufrido en la cruz. Estos estudios bíblicos me recordaron que nuestro Dios es un Dios de perdón y nos está invitando a experimentarlo de su propia mano. Puedo ver el cumplimiento de su promesa en mi vida de que nunca me dejará ni me abandonará, gracias a lo que hizo Jesucristo para pagar mis pecados. Sentí la provisión y protección de Dios en mi vida y mi familia.

En estos seminarios, encontré mi identidad como hijo de Dios y no como un esclavo. Si me siento perdido y atareado por las cosas del mundo, siempre tengo la opción de volver a Él y descubrir que está dispuesto a aceptarme. Me di cuenta de que Dios tiene el poder de renovar cosas en nuestra vida, de la misma forma en la que ha transformado tantas cosas en el mundo. Él renovó las Escrituras en mi vida, su visión ha sido renovada en mí y mis relaciones familiares han adquirido un nuevo encanto después de compartir todos estos descubrimientos sobre la Palabra de Dios con los demás.

El crecimiento mediante el webinario de Compromiso con las Escrituras fue una fuente de motivación para mi obra misionera entre mis círculos cercanos a través de las redes sociales. He compartido con mis amigos no cristianos lo que he aprendido y su perspectiva sobre la pandemia ha cambiado. Fui renovado en mi obediencia, al recordar que Dios me ha asignado una misión y que tengo el deber de proclamar su Palabra a todas las naciones, pueblos y grupos étnicos.

Khurram Younis
Obrero de PFES en Pakistán

Escuchar las preguntas que surgen a nuestro alrededor


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¿Qué tipo de preguntas están surgiendo en estos tiempos? A continuación, podrán ver un posible ejercicio que he realizado para resaltar algunas de las preguntas que han surgido al prestar atención en mi propio contexto. Quizás sería un buen ejercicio intentar identificar las preguntas que están surgiendo en sus propios contextos. ¿Cómo nos ayuda la historia bíblica a conectar y responder a estas preguntas?

  1. Preguntas sobre la condición humana

a. En estos tiempos, cobran importancia las preguntas sobre la superioridad humana y el nivel de control que realmente tenemos sobre nuestra vida. Hemos tenido que enfrentarnos a nuestras limitaciones, a nuestra vulnerabilidad como criaturas y a la incertidumbre y naturaleza imprevisible de la vida humana. Esto también nos lleva a hacernos más preguntas sobre el significado y el propósito de la vida humana.
b. Al estar viviendo en aislamiento social forzado, han cobrado especial importancia las narrativas de nuestra sociedad sobre nuestro individualismo humano y estilos de vida autónomos y autosuficientes. Nos hemos dado cuenta más que nunca del valor de la comunidad y que nos necesitamos los unos a los otros, y que somos seres intrínsecamente sociales en lugar de criaturas autónomas. Por ejemplo, en vez de “distanciamiento social”, se quiere utilizar el término distanciamiento “espacial” o “físico”.


  1. Preguntas sobre teología cristiana, disciplinas y comunidad

a. Iglesia virtual: Hemos tenido que cuestionarnos lo que significa la iglesia al tener que reunirnos de forma virtual. ¿Nos perdemos algo al reunirnos de forma virtual? ¿Ha mejorado algún aspecto de la vida eclesial?
b. Cómo leemos las Escrituras: ¿Hemos tenido que replantearnos lo que queremos decir cuando hablamos sobre la protección y la seguridad de Dios? ¿Una pandemia nos muestra que la venida de Dios es inminente o hay otras formas de abordar la escatología?
c. Prácticas de iglesia olvidadas: ¿Hemos dejado a un lado algunas formas de discipulado cristiano (por ej. el lamento) en nuestra vida cristiana? ¿Por qué y a qué precio? ¿Cuál es la relación entre la duda y la fe?
d. Profundizar en nuestra teología: ¿Cómo conciliamos la bondad de Dios y la presencia del mal y del sufrimiento en el mundo? ¿Nuestra búsqueda colectiva de una vacuna demuestra que confiamos más en la ciencia que en Dios?

  1. Preguntas sobre las sociedades en las que vivimos

a. Efectos de la pandemia: Mientras que la pandemia no discrimina, ¿afecta a algunas partes de nuestra sociedad de forma desproporcionada? ¿Qué revela esto de la disparidad que existe en nuestra sociedad?
b. Temas ocultos: ¿Qué temas han salido a la superficie en nuestras diferentes sociedades durante este tiempo? (Por ej. violencia doméstica, discriminación/estigmatización racial o étnica).
c. Crisis de liderazgo: ¿Qué puntuación les darían a los gobernantes en tu sociedad? ¿Qué aspectos clave del liderazgo les faltan? ¿Cómo han utilizado la pandemia para conseguir sus fines políticos?
d. Preguntas sobre el valor: ¿Qué ha revelado la pandemia acerca del sistema de valores de nuestra sociedad? ¿Hemos tenido que depender de algunos segmentos de nuestra sociedad que normalmente dejamos de lado? (Por ej. comerciantes, basureros, repartidores, inspectores de sanidad pública, etc.).
e. Preguntas sobre la estructura de la sociedad: ¿Hemos excluido al medio ambiente/criaturas no humanas cuando hablamos de crear o desarrollar la sociedad? ¿Qué límites estamos dispuestos a ponernos para que podamos vivir más en armonía con el resto de la creación? ¿Qué modelos sociales o económicos necesitan ser cuestionados? ¿Necesitamos comenzar otro movimiento de Jubileo declarando una moratoria en la deuda nacional?

Yohan Abeynaike, GS FOCUS Sri Lanka

El compromiso con las Escrituras y el contexto

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Dios es un Dios de revelación: por medio de su Palabra se revela a sí mismo y sus propósitos. Es maravilloso que Dios nos invite a conocerlo, a saber más de Él y a amarlo por medio de las Escrituras. Al responder a esta invitación y conectar con Él en Su Palabra, es útil reconocer que somos una gran diversidad de pueblos, tiempos y contextos. Tenemos que considerar con fe y fidelidad cómo nos acercamos, vemos, interpretamos, entendemos y conectamos con la Palabra de Dios para nuestra vida.

En Hechos 3:12-26 y 17:22-31 podemos encontrar ejemplos clásicos de cómo tomarse en serio el contexto y las preguntas de las personas cuando presentamos el evangelio.

Cuando el grupo de trabajo se reunió para reflexionar y debatir sobre este tema, pensamos que sería importante centrarnos en cómo nuestro contexto contemporáneo afecta a la forma en la que leemos, interpretamos y vivimos la Palabra de Dios. Lo hacemos en la gran variedad de contextos donde vivimos y donde queremos ser fieles al Señor, interpretando “rectamente la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15) y con nuestros pensamientos, palabras y comportamiento transformados por Dios por medio de su Palabra y de su Espíritu.

Al reflexionar y debatir cada vez más en nuestra comunidad global sobre “El compromiso con las Escrituras y el contexto”, esperamos poder reconocer nuestros puntos ciegos: cosas que no vemos a causa del entorno en el que vivimos o en el que hemos crecido, es decir, cosas sobre Dios, sus propósitos o nosotros mismos. Al aprender unos de otros en nuestra comunidad internacional, esperamos evitar algunos posibles riesgos: una hermenéutica selectiva determinada por unas preguntas definidas por la cultura que llevan al etnocentrismo y al relativismo; o un “encarcelamiento”/sesgo cultural que nos lleve a no leer las Escrituras de una forma rica e incluso dejando a un lado partes que no parecen ser relevantes (en nuestra propia opinión). En Jeremías 36 tenemos un ejemplo extremo de esto: ¡echen un vistazo a lo que hizo el rey Joacim!

Creemos que es importante crecer en cómo usamos las Escrituras desde nuestro propio tiempo y contexto y a la vez en cómo nos volvemos cada vez más conscientes de cómo la Palabra nos “lee” a nosotros y conecta con nosotros. A medida que leemos y somos “leídos”, a medida que vamos participando, Dios nos transforma a nosotros y a nuestro contexto/comunidad.

Cuando conectamos con la Palabra, creemos que estamos conectando con Dios mismo por medio de las Escrituras, con Jesús, la Palabra Viva. Por lo tanto, podemos esperar que Él conecte con nosotros y esta experiencia no nos dejará indiferentes ni a nosotros ni a nuestra comunidad.

Surge una gran variedad de preguntas sobre nuestros diferentes contextos y debemos prestarles mucha atención cuando nos adentremos en las Escrituras. Al mismo tiempo, surgen otras preguntas o encontramos respuestas que no esperábamos en la Palabra de Dios. De las Escrituras surgen asuntos y preguntas que quizás la gente no se esté haciendo. Por lo tanto, cuando leemos las Escrituras, lo que a veces está completamente aceptado en nuestro contexto es cuestionado y puesto en duda.

Cuando alguien lee las Escrituras, no solo es desafiado y transformado personalmente, sino que también es retado a ser un agente de cambio y transformación en el contexto y en la comunidad en la que vive.

Al final, cuando nos dedicamos a estudiar la Palabra en serio, debería llevarnos a descubrir el corazón y la mente de Dios para nuestro mundo: el Señor que es misionero, que transforma y reconcilia al mundo con Él por medio de Cristo.

Oramos para que, a medida que vamos prestando más atención al contexto contemporáneo en el que vivimos, creceremos para ser una mejor comunidad global de hermenéutica, aprendiendo unos de otros y compartiendo el evangelio fielmente por todo el mundo en cada uno de nuestros contextos.

Coordinadora del Compromiso con las Escrituras en IFES Eurasia (no compartimos su nombre al estar en un país sensible) y Ricardo Borges (Secretario Asociado de IFES para el Compromiso con las Escrituras)

El amor inspirador del Antiguo Testamento

Conocer a Dios en las palabras antiguas, un viaje como una comunidad extendida…

Deuteronomio 8:3 “…no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor.”

El Viaje de Deuteronomio

A lo largo de este último año, un grupo de 10 obreros sénior de Eurasia participaron juntos en un viaje por el Libro del Deuteronomio. Este proyecto piloto nació de dos necesidades observables que quizá resuenen contigo también:

  1. La necesidad de que los obreros sénior tuvieran aportaciones y fuentes de inspiración de la Palabra de Dios para sí mismos cuando suelen ser los que se entregan y forman a otros. Necesitamos seguir aumentando nuestra relación con Dios y nuestro conocimiento y amor por Él.
  • Necesitamos que los estudiantes se reúnan con Dios en todas las Escrituras; incluyendo el Antiguo Testamento. Confusión, temor y quizá una falta de enseñanza pueden hacer que el Antiguo Testamento parezca distante o hasta irrelevante comparado con las Sagradas Escrituras que ‘pueden hacerte sabio para la salvación…’.
    Como obreros y estudiantes, queremos y debemos crecer en confianza mediante la lectura, la comprensión y la enseñanza del Antiguo Testamento.

El Viaje de Deuteronomio fue diseñado por un grupo de compañeros para hacerlo juntos, aprendiendo unos de otros. Queríamos profundizar en un libro del Antiguo Testamento, como una suerte de ventana al resto de las Escrituras. Luchamos con el Dios que nos encontramos ahí; viajamos con este Dios que rescató a su pueblo y les llevó a atravesar el desierto. Nos maravillamos con las palabras que dio a su pueblo para que les rigiera (la Ley que emanó de Él y que les distinguía del mundo), ¡y el regalo de su propio ser!

Aparte de una reunión cara a cara al principio y al final del año, nos reuníamos mensualmente usando la herramienta Zoom. La base para estas llamadas por Zoom eran las respuestas por escrito (que compartíamos unos con otros) a los capítulos de Deuteronomio que habíamos leído ese mes. Éstas iban desde pequeños ensayos hasta una carta a un amigo, o bien sesiones creativas para los estudiantes. Pero las reuniones virtuales también tenían sus dificultades, al proceder de distintas culturas tuvimos la oportunidad de vernos enriquecidos por las perspectivas distintas. Juntos estudiamos este libro retador con su historia, su ley, algo de poesía y su llamamiento a vivir una vida de discipulado radical siguiendo al Único Dios Vivo y Verdadero.

Lo que dijeron los participantes.

“Me gustó hacer las preguntas difíciles e intentar ver cómo podíamos contestarlas – esto ha fortalecido mi fe…”

“Este proyecto me ha animado a ayudar a los estudiantes a valorar el Antiguo Testamento y la imagen completa de las Escrituras, para que juntos podamos conocer al Dios de misericordia y amor que se nos revela en la Biblia entera…”

Deuteronomio 32:47 ¡“no son palabras vanas para ustedes, sino que de ellas depende su vida”!

Coordinadora del Compromiso con las Escrituras de IFES Eurasia (no compartimos su nombre al estar en un país sensible).

La Biblia y la Salud Mental

Imagínate que tu amiga te dice que quiere suicidarse esta noche. Imagínate la desesperación que puedes ver en sus ojos. Está claro: ya no quiere vivir. El silencio llena la sala. ¿Qué dirías? ¿Qué puedes hacer tú?

Nueva Zelanda tiene un ratio muy alto de suicidio juvenil. Es dos veces mayor que en Estados Unidos y cinco veces superior que en Gran Bretaña. Para muchos estudiantes, lo anterior no es un escenario hipotético, sino que se trata de una conversación real que han mantenido.

Esta realidad se hizo patente cuando formaba a los estudiantes en evangelización el año pasado. Cuando leíamos el contenido del Evangelio y cómo podemos compartirlo, su inseguridad al relacionarse con los amigos que viven con depresión y ansiedad se volvió evidente. Vieron la importancia de unirse a ellos en su sufrimiento, pero ¿era el Evangelio que necesitaban ahora? ¿Cómo podrían ser buenas nuevas para ellos?

Me di cuenta que había dos necesidades. En primer lugar, los estudiantes deben desarrollar una ‘lente cristiana’ usando la Biblia a través de la cual vemos la enfermedad mental. En segundo lugar, los estudiantes también necesitan comprender qué aspecto tienen la ansiedad y la depresión. Esto les permitirá amar y compartir mejor el Evangelio con las personas que les rodean, para la gloria de Dios. Así nació el evento de capacitación ‘La Biblia y la Salud Mental’.

Tim Capill, un pastor en Christchurch, vino y nos dio una perspectiva bíblica acerca del origen y la solución a nuestro sufrimiento. Basados en el Salmo 139, habló acerca de seis verdades que mantenemos acerca de Dios mientras sufrimos. Fue una charla maravillosa que proporcionó un marco bíblico sólido acerca del sufrimiento y, en particular, cómo podemos confiar en Dios para superar la depresión y la ansiedad.

Dana Lee – una psicóloga cristiana especializada en la juventud y el trauma vino para realizar dos seminarios que se centraban en el aspecto de la depresión clínica y la ansiedad. Practicábamos en parejas, usando escenarios y centrándonos en nuestra capacidad de escucha.

Fue un evento con una gran participación: vinieron más de 50 estudiantes para su formación. Como organizador, me anima ver que estos estudiantes tienen ahora una mejor comprensión y mayor compasión para los que sufren depresión y ansiedad. También se han convencido más aún de que la necesidad más profunda de sus amigos es la misma que la de cualquiera de nosotros: el Evangelio de Jesucristo.

Candy Grice, obrera de TSCF Nueva Zelanda
CandyG@tscf.org.nz

Lectura recomendada (por Sabine Kalthoff, Secretaria de IFES para el Compromiso con las Escrituras): Mark Meynell, When Darkness seems my Closest Friend – Reflections on life and ministry with depression (en inglés). El relato honesto de un camino personal con unas reflexiones generales muy útiles. Una lectura que merece la pena.

Un recurso valioso en la formación y en la misión

“La Palabra en medio nuestro” es un recurso muy valioso que hemos implementado como parte de la capacitación a nuevos líderes estudiantiles en Jalisco. El librito ha ayudado a los estudiantes profundizar sus convicciones sobre las Escrituras, a cultivar una actitud de amor a la Palabra, los ha animado y desafiado a vivir su fe conforme a la Palabra, les ha animado a confiar en el poder e impacto de la Palabra.

Isaac fue uno de los primeros estudiantes con quién iniciamos viendo cada semana los seis aspectos fundamentales del compromiso con las Escrituras que encontramos en el recurso. Como resultado podía ver como Isaac terminaba profundizando en su vida personal y en su relación personal con la Palabra, así de manera natural él podía ver la relevancia y la importancia de hacer la misión en la Universidad, y le traía a su corazón más confianza de hacer la misión, con una motivación correcta.

Por otro lado, la guía de preguntas en la página 27 de “La Palabra en medio nuestro” nos ha ayudado a acercarnos e invitar nuevos estudiantes a los grupos de estudio bíblico dentro del campus. Les pedimos permiso para realizar las preguntas y cuando acceden, iniciamos preguntándoles “¿has tenido algún contacto con la Biblia?”. De ser así, “¿dónde y cuándo?”. Muchas de las veces nos responden que sí, sin embargo cuando vamos avanzando en las preguntas, ellos terminan descubriendo que saben muy poco de la Biblia, y al reconocer esto se muestran abiertos a participar en algún espacio para aprender más sobre la Biblia. Es en ese momento donde los invitamos al estudio bíblico en la universidad, muchos acceden a asistir, otros por lo menos consideran asistir en alguna otra ocasión.

Así conocimos a Mónica, estudiante de Biología. Ella accedió a asistir a al grupo de estudio bíblico después que le hicimos las preguntas de la página 27. Ese día estudiamos Marcos 2:13-17, acerca del llamamiento de Leví. Ella se mostró muy abierta y participativa, se fue contenta y regresó a la siguiente semana. Así comenzó asistir al estudio bíblico cada semana durante todo el semestre y a lo largo de este tiempo hemos crecido en amistad con ella.

Como obreros del ministerio tenemos la responsabilidad de equipar a los estudiantes para desempeñar la misión de la mejor manera, y ayudarlos a profundizar en las Escrituras. Por eso, con el propósito de capacitar a nuestros nuevos líderes estudiantiles nos apoyamos en este valioso recurso de “La Palabra en medio nuestro”.

Rosa Angélica Ramírez Blanco
Obrera en Jalisco
Compañerismo estudiantil

Un mensaje de transformación

Soy O.F.S, un coordinador de grupos bíblicos en Nicaragua. 2018 y 2019 han sido muy cruciales, sorpresivos y cambiantes, para mí, para mi país y para el movimiento estudiantil. ¿Qué pasaba en Nicaragua para entonces? En abril de 2018, estudiantes protestaban en reclamo a la falta de mitigación del incendio forestal a una importante reserva del país, días después se publicó una reforma al seguro social, misma que afectaba a las minorías, esto provocó que cientos salieran a las calles a pedir justicia, los días se tornaron en escenarios de violencia, muerte y represión de parte de las autoridades. En este contexto organismos de Derechos Humanos reportaron muertes, exiliados y cientos de desaparecidos desde los sucesos.

Las universidades estuvieron cerradas durante 8 meses, el país estuvo paralizado, había desesperación y surgieron preguntas: ¿Cómo podemos responder con esperanza en nuestro contexto? Y ¿Cómo seguir la obra estudiantil sin universidades?

Volví a casa, con ansiedad, búsqueda y el reto de seguir asumiendo la misión; decidí reunirme con amigos y jóvenes de la Iglesia para acercarnos a las Escrituras, esto nos dio fuerzas y sentido en medio del dolor y la agonía. Usamos el librito “La Palabra en medio nuestro” y herramientas como “Escribir un Salmo”. Fue liberador, nuestra espiritualidad se vio confrontada. Sentíamos no responder a la comunidad por lo delicado del contexto, teníamos un sentir y era el de impotencia, porque nuestras acciones con el prójimo eran limitadas. Al plasmar los torbellinos de pensamientos y exponerlos a la luz de las Escrituras, nos dio calma, abrir nuestro corazón con Dios y con nosotros mismos, nos ayudó a experimentar una fe que se vuelve acción y evidencia mediante el compromiso con las Escrituras y cómo la oración también se vuelve una invitación a esta acción.

Estuve en exilio. Regresé a mi país, porque quiero ser sal y luz en este parte de la historia que me ha tocado vivir, porque creo que si cambiamos la universidad, cambiaremos Nicaragua, cambiaremos el mundo, porque debemos seguir proclamando el mensaje profético de un Dios de verdadera PAZ, JUSTICIA Y AMOR. Me di cuenta que donde está un estudiante ahí está la obra estudiantil. Esta convicción la seguimos abrazando como movimiento, el llamado a ser árboles de justicia y embajadores de la fe, ese es nuestro compromiso, solo con y a través de Jesús podemos cambiar nuestra realidad, nuestra Nicaragua.

¡Con el corazón nos aferramos a la esperanza única y redentora de Jesús!

Resultados de gran alcance al alcanzar a los estudiantes internacionales

Me llamo Masha y aún soy estudiante. Mi padre no es creyente y trabajaba para los servicios de seguridad del estado hasta que se jubiló. Mi madre sí era cristiana, pero murió cuando yo tenía nueve años. Yo conocía la verdad desde pequeña, pero no me inspiraba. No me importaba demasiado la vida después de la muerte, el creador del mundo ni otras preguntas profundas. A pesar de que sabía que Dios existe, no tenía interés por relacionarme con él. Pero después de un campamento cristiano, con 19 años, comencé a ir a la iglesia y seis meses más tarde acepté a Jesús.

Me involucré en el ministerio de estudiantes internacionales. Vi la gran necesidad de servir a esos estudiantes, que sufren de soledad al estar lejos de sus familias y hogares. Una de esos estudiantes era Katia (nombre cambiado), una chica de uno de los países más cerrados de Asia central. Provenía de un contexto ortodoxo tradicional, pero sabía muy poco sobre Dios o la Biblia. Comenzó a asistir a la iglesia gracias a una amistad que también iba. Dos meses después, dejó de venir.

Decidí dar el primer paso y le pregunté si quería que nos viéramos. Dijo que no varias veces, excusándose en que estaba muy ocupada con los estudios. Pero al final encontramos un día y quedamos. Tuvimos una gran conversación. Compartí mi historia y le propuse leer la Biblia juntas (al comenzar mi vida cristiana, yo también leí la Biblia con alguien). Nunca había invitado a nadie a leer la Biblia conmigo. Me asustaba un poco y no tenía ni idea de cómo dirigir un estudio bíblico. Me alegré mucho cuando aceptó. Empezamos a quedar cada semana. Durante los encuentros, me hacía muchas preguntas sobre el cristianismo y el evangelio. Su estrategia consistía en hablar poco y preguntar mucho. ¡Pero me gustaba! Y me animó mucho ver que volvió a asistir a la iglesia.

Durante el fórum estudiantil internacional que organizamos, Katia escuchó mucho sobre Jesús y su amor. También tuvo tres sueños en que intentaba huir del demonio y Jesús la salvaba. Después del fórum, aceptó a Jesús. Ahora viene a la iglesia y a las reuniones para estudiantes internacionales, y también seguimos con nuestro estudio bíblico personal. Es motivador ver cómo ha crecido en su vida espiritual. En mayo se bautizó. Dijo: “¡Creo que Dios no me trajo a este país por casualidad!”.

Masha, estudiante de Lingüística en Europa oriental