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Una visión que va creciendo

Escrito por Jacob Varghese obrero con UESI, India

Mi experiencia con el Compromiso con las Escrituras empezó cuando era estudiante. En aquel entonces empecé una relación personal con Jesús como mi Señor y Salvador y empecé a conectar de forma profunda con la Palabra de Dios. Estudiar doctrina me ayudó a ver que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios y me ayudó a ver que tenía que reflexionar sobre esta Palabra. A la misma vez empecé a aprender la disciplina de pasar un tiempo devocional a solas y empecé a practicarlo de corazón. Esto ayudó a que mi fe tuviera una buena base.

Sin embargo, no me di cuenta de que solo estaba leyendo y reflexionando sobre unos pocos pasajes. Los aplicaba a mi vida, pero al cabo de un tiempo me estaba aburriendo de leer la Biblia. Seguí leyéndola, pero solo como ejercicio, como cuando realizas ejercicio físico para mantener tu cuerpo. Poco a poco empecé a tener un tiempo devocional solo cuando me venía bien. Yo no era consciente de ello, pero incluso en ese tiempo Dios estaba obrando activamente en mí y moldeándome.

Un tiempo de descanso. Cuando emprendemos un viaje, descansamos de vez en cuando para seguir renovados. Pero yo me había venido abajo en el viaje. Los otros obreros y estudiantes en la comunidad no eran conscientes de mi lucha. Entonces conocí al Rvdo. Koichi Ottawa (Secretario Regional para Asia del Este en aquel momento). Me preguntó de forma muy directa: ¿Cómo vas en tu caminar con Dios? Me sorprendió la pregunta, pero respondí de forma sincera. Ottawa me ayudó a comenzar de nuevo mi caminar con Dios y su Palabra. Me di cuenta de que el Compromiso con las Escrituras no es un deber ni una mera disciplina, sino que se trata del Señor caminando a mi lado y hablándome: lo pasamos bien, hay discusiones, expresiones de decepción, gozo y gratitud. Las Escrituras se convirtieron en un marco para mi vida.

Una visión renovada. Mi visión creció gracias al ministerio global de IFES del Compromiso con las Escrituras. Empecé a entender más profundamente que comprometerse con las Escrituras es un camino que debemos seguir en una relación activa con nuestro Señor. Reconocí que las Escrituras no solo tratan de lo que Dios ha hecho por mí, sino que también me dan un lugar en la gran historia de Dios.

El Compromiso con las Escrituras no es una simple serie de técnicas: es una invitación a seguir creciendo en nuestra relación con Jesús y su mundo. A medida que iba entendiendo esto más profundamente, reconocía mi responsabilidad de empezar a capacitar a la gente para que su vida girara en torno a las Escrituras.

El siguiente paso para mí fue compartir esta visión con otras personas y capacitarlas para multiplicar la visión. Tomé una decisión consciente de que, en la medida de mis posibilidades, me centraría en individuos y en programas de formación en grupos pequeños, en lugar de esperar a que se formaran grupos grandes. Mi camino continúa con la visión de que los jóvenes conecten activamente con Dios, su Palabra y su mundo. Jacob Varghese sirve como obrero con UESI y actualmente tiene su base en Chennai

Ser transformados

Escrito por Daniel, estudiante de Timor Oriental

¿Cómo podemos cambiar nuestra forma antigua de vivir y empezar a vivir una vida nueva? Nuestros propios esfuerzos no son suficientes para vencer a la oscuridad. Especialmente si tenemos recuerdos que se quedarán con nosotros hasta que nos muramos. Yo luchaba con recuerdos así que me perseguían.

Mis amigos decidieron entregar su vida a Dios plenamente y me inspiraron a hacer lo mismo. Al mismo tiempo, sentía un hambre y un vacío interior; como si estuviera a punto de ahogarme. Una noche empecé a anhelar leer la Palabra de Dios. Mientras caminaba por la calle esa noche, llegué a un cruce y giré en dirección a la casa de uno de los obreros. Le pregunté si podíamos estudiar juntos la Palabra de Dios y él aceptó encantado. Nuestro viaje por el Evangelio de Lucas duró unos cinco meses.

A lo largo del estudio, fui inspirado por el carácter de Jesús y por cómo la vida de las personas cambiaba después de tener un encuentro con él. Vi cómo Jesús restauraba la dignidad de las personas, como cuando sanaba a las personas ciegas. También vi cómo estas personas se sintieron profundamente conmovidas por lo que Jesús hizo por ellos. Algo que me impresionó mucho fue que Jesús vino del cielo a vivir una vida sencilla entre nosotros. No escogió vivir como un mago que hacía espectáculos. Aprendí que la clave para la transformación en mi vida es tener FE en Jesús.

El Evangelio de Lucas cambió mi manera de pensar. Entendí que la vida no se trata solo de conocer a Dios con la mente, sino también con el corazón. Aprendí a abrir mi vida para que Jesús me llenara y su luz brillara en mí. También empecé a darme cuenta de que no sería justo callarme sobre lo que el Espíritu Santo había hecho en mí.

Empecé a notar que mis amigos tenían el mismo deseo de leer la Palabra; los temas de la vida y de Dios empezaban a aparecer en nuestras conversaciones y en las redes sociales. Así que no dudamos en formar un pequeño grupo de estudio bíblico. He visto cambios en mis amigos: tienen nuevos valores en su vida y ven la vida de una manera diferente ahora.

A medida que voy conociendo más a Cristo, Jesús me va ayudando a ordenar todo lo que tenía acumulado del pasado y que había intentado esconder. Es una experiencia dulce a la vez que dolorosa. Pero aunque sea dolorosa, sé que Cristo está conmigo y que este proceso es necesario si quiero vivir una vida recta. El trabajo con Jesús siempre estará en proceso hasta el día en que lo vea cara a cara. Describo este proceso de la siguiente manera: “Transformación no solo se trata de cambio, sino también de construcción”.

Testimonio traducido al inglés del tétum

Alan conoció a Dios

*Los nombres han sido modificados al ser una ubicación sensible.

[Photo by Erika Giraud on Unsplash]

Quiero compartir cómo llegué a conocer a Dios. No le estaba buscando, me encontró Él a mí. Llegó a mí en el momento más difícil de mi vida. Llegué a un punto en el que quise quitarme la vida.

Fue inesperado. Estaba paseando por mi universidad y vi a una estudiante repartiendo folletos. Me acerqué a ella y, de alguna forma, esta persona parecía brillar. Tras recibir ese folleto pensé durante un tiempo y luego decidí ir a esa reunión. Esa noche, el debate se centraba en la verdad y concluyó con el pensamiento: “La verdad te hará libre.” Eso me impactó.

“Para nosotros, como obreros, Alan parecía muy sospechoso. Hizo muchas preguntas acerca de quiénes éramos. Pero también tenía muchas preguntas genuinas acerca de la fe. Nos preguntábamos si era un espía, por lo que decidimos no reunirnos con él. Le dijimos que podía leer la Biblia si quería encontrar respuestas a sus preguntas.

¡Y lo hizo! Se descargó la Biblia en su teléfono y buscó en Google qué debía leer primero; así que comenzó por el Evangelio de Juan. Fue gracias a sus propias lecturas de las Escrituras que decidió seguir a Cristo.”

Busqué a los obreros de IFES y les dije: “Quiero conocer a Dios, conocer a Jesús y crecer en Él.” Dios empezó a cambiar todo en mi vida. Mis amigos me rechazaron. Al leer la Palabra de Dios llegué a perdonar a mis padres. Estaban sorprendido y empezaron a preguntarse el por qué.

“Luego descubrimos que el padre de Alan trabajaba en el departamento de asuntos religiosos de la KGB en nuestro país, por eso parecía estar tan bien conectado y ser tan inquisitivo. Sin embargo, su interés era auténtico; empezamos a reunirnos con él para realizar estudios bíblicos uno-a-uno.”

Cuando mis padres descubrieron que iba a estudios bíblicos, se sintieron en shock. “No necesitamos un hijo así.” Me pregunté qué hacer, mi padre dijo “La familia o Dios: elige.” Por lo que empecé a recoger mis pertenencias.

Entonces mis padres me dijeron: “Quédate, te sacaremos de esto a rastras”. No fui a la iglesia en dos semanas, me reuní con varias personas, con un Mullah, me llevaron a la mezquita. A través de todos estos contactos, comprendí que había algo en mi corazón, la salvación estaba dentro de mí, fue increíble. Empecé a pasar más tiempo en la Palabra de Dios, y comprendí cuánto me ama Dios. Le doy gracias a Dios por este ministerio por el que llegué a conocer a Dios.

“Durante este tiempo, estudiamos 1 de Pedro con Alan, centrándonos en mantenernos firmes en Jesús a pesar del sufrimiento. Me dijo ‘Siento que han escrito esto solo para mí’. Alan era un estudiante de último año, me dijo que lo único que quería en la vida era ayudar a los demás a encontrar a Cristo. Ahora se ha unido a nuestro movimiento de IFES como un pasante en una ciudad distinta donde puede disfrutar de más libertad al estar alejado de sus padres. Siente verdadera pasión por ayudar a los demás a encontrarse con Jesús en Su Palabra.”

 

Nina: Profesora y buscadora

*Los nombres han sido modificados al ser una ubicación sensible.

[Photo by Ifrah Akhter on Unsplash]

Nina es una mujer increíble. Es una madre soltera que tiene varios trabajos para poder sacar adelante a su familia. Es una profesora universitaria y una tutora privada de idiomas para niños locales y extranjeros que necesitan aprender el idioma local. Aun con un horario tan demandante, tiene tiempo para pensar y soñar cómo podría llegar a ser la vida.

Nina es de una minoría étnica en un país de mayoría musulmana en Asia. Este grupo étnico cuenta con muy pocos creyentes… Ni ella misma está siguiendo a Cristo aún. Pero al conocer su historia se ve claramente que el Dios de toda creación ha estado tras ella…

Desde los misioneros sudamericanos que se hicieron amigos de ella y le ayudaron a superar unos momentos difíciles, hasta la invitación casual de trabajar en una escuela privada fundada por cristianos, pasando por las múltiples amistades que ha forjado, las conversaciones acerca de la fe y la forma en la que ha experimentado un ambiente de trabajo cuando se vio rodeada por creyentes en Jesús.

Mary, una estudiante mayor y una creyente madura, oraba por ella con frecuencia, observando y esperando la oportunidad de compartir la Palabra con ella. La paciencia de Mary no significaba falta de acción, sino una oración activa. Durante este tiempo de espera y oración, creció una relación de amistad y confianza. Nina empezó a compartir acerca de su familia con Mary y le relató su historia, y comenzó a compartir sus esperanzas y sus sueños. Cuando Nina perdió a un familiar, habló con Mary acerca de la muerte, lo que le dio una oportunidad para compartir un versículo de las Sagradas Escrituras. Pero el gran deseo de Mary era leer la Biblia con Nina, para que Nina pudiera conocer a Dios por medio de su Palabra….

Tras un tiempo, Nina le preguntó a Mary si podían leer la Biblia juntas. Nina invitó a Mary, y no al contrario. Y esto dio inicio a una serie de encuentros en otros momentos que no las clases, para leer las Escrituras juntas.

Mary llevó a Nina por la Biblia, empezando por el principio… Guiándola por la gran historia de las Escrituras, presentándole a Dios en estas historias y observando sus interacciones con las personas. Trazaron juntas la gracia de Dios en la Biblia, llegando hasta la historia del Evangelio.

Mary le pidió a Nina que encontrase los pasajes, los leyera en voz alta y que resumiera lo que leían juntas. De esta forma aprendió por sí misma la gran historia del amor y del propósito de Dios.

Durante parte de la pandemia del coronavirus, conectaron a diario y leyeron el Evangelio juntas. Nina aprendió a orar y a leer con su buena amiga cristiana.

Aunque la Biblia, como ella diría, no es ‘su libro’ todavía, Nina compartió las historias que estaba escuchando y aprendiendo con sus amigas porque se sentía conmovida por lo que estaba leyendo y estaba convencida de que estas historias serían de ayuda para sus amigas…

Curso “Fundamentos del Compromiso con las Escrituras”

Nos complace compartir con ustedes la noticia de que muy pronto se lanzará el curso de aprendizaje online “Fundamentos del Compromiso con las Escrituras”. Es un curso elaborado para líderes estudiantiles y obreros que sirven en el ministerio de sus movimientos nacionales. El curso se llevará a cabo dos veces este año: una cohorte empezará el 12 de abril y otra el 9 de agosto. Ambas cohortes realizarán la 1ª y 2ª parte, que duran ocho semanas, con una semana de descanso entre una y otra. Al registrarte lo haces automáticamente para ambas partes del curso.

[Photo by Debby Hudson on Unsplash]

Esperamos que deba dedicar al menos una o dos horas a la semana, idealmente de dos a cuatro horas, para revisar el contenido del curso e interactuar con otros en los foros. Además, habrá una o dos llamadas por Zoom a lo largo del curso.

En el curso iremos profundizando juntos en las Escrituras y renovando nuestra visión de la Palabra y su riqueza.

Es una buena oportunidad para aprender y crecer juntos con facilitadores del equipo global del Compromiso con las Escrituras, para interactuar con personas de diferentes regiones y contextos y para explorar las preguntas que puedas tener, escuchando y aprendiendo de otras personas de otras partes del mundo, para enriquecernos mutuamente.

Si eres estudiante u obrero y quieres unirte al curso de aprendizaje online “Fundamentos del Compromiso con las Escrituras”, regístrate en el siguiente enlace. Ten en cuenta que te registrarás en el idioma en el que estás leyendo el formulario: inglés, español o francés. Si te quieres apuntar en un idioma diferente, si tienes alguna duda o pregunta o para saber más, puedes escribir a la siguiente dirección: scriptureengagement@ifesworld.org.

Estaremos encantados de que te unas a nosotros.

 

Conectando el Compromiso con las Escrituras y la Oración

En diciembre de 2019, la red global de multiplicadores del Compromiso con las Escrituras (SE) reunió a catorce personas de IFES de alrededor del mundo. Durante esta reunión, tuvimos un grupo de trabajo acerca del Compromiso con las Escrituras y la Oración con los siguientes participantes: Eu Pui Chong (EP, Malasia), Irena Huseva (IH, Ucrania), Heledd Job (HJ, Europa), Sabine Kalthoff.

Por favor, consulta primero el resumen de nuestros hallazgos sobre el Compromiso con las Escrituras y la Oración.

La siguiente entrevista con los participantes del grupo de trabajo da vida a algunos aspectos de esta visión general:
¿Qué nueva visión has obtenido de este grupo de trabajo sobre la relación entre el Compromiso con las Escrituras y la Oración?
(EP) A menudo, estudiamos un pasaje y después oramos unos por otros ‘dejando atrás lo que acabamos de descubrir del pasaje’ en lugar de dejar que el pasaje guíe nuestras necesidades de oración o moldee nuestras peticiones de oración.

(IH) La importancia de la postura de oración cuando estudiamos las Escrituras. Para mí eso no es solo poner mi cuerpo en una cierta postura, sino permanecer quieta ante Él y poner mi mano en la suya para permitirle dirigirme y caminar junto a mí a través de todo mi Compromiso con las Escrituras. En otras palabras, estar en una postura de oración significa estar en oración antes, durante y después del estudio bíblico.

(HJ) Aumenté mi conciencia de que Dios está presente conmigo en ese preciso momento cuando conecto con las Escrituras, tanto sola como con otros. La frase que se me quedó grabada en la mente es: “El autor está en la sala”.

¿Qué te anima y qué retos afrontas a medida que reflexionas acerca de esta conexión?
(EP) En concreto, el Padre Nuestro ha sido inestimable: Orar por mi nación y por el mundo ha sido difícil en este período debido a lo que percibo como un ciclo interminable de abuso de poder y corrupción. Dejar que las palabras del Padre Nuestro me guíen ha sido reconfortante. También me desafía a no dejar de orar, al ver cómo Dios está trabajando y no insistir en que Dios resuelva los problemas a mi manera o en mi tiempo.

(HJ) Esta conexión me anima cuando leo pasajes que me resultan difíciles. Mientras estoy leyendo y luchando, puedo hacer una pausa y pedir que Dios me ayude. Le puedo preguntar, ¿qué quiere decir eso? ¿Qué quieres que entienda aquí? ¿Qué debería hacer con esto? Y sé que cuando oro, el Espíritu que hizo que estas palabras fueran escritas está presente ahí conmigo, listo para responder.

¿Qué paso práctico has dado o deseas dar para fortalecer la integración del Compromiso con las Escrituras y la oración en tu propia vida y/o ministerio?
(IH) Durante muchos años, estudié las Escrituras observando cuidadosamente el pasaje, planteándome preguntas y tratando de comprender el mensaje principal. Solo tras haber encontrado el mensaje principal nos preguntamos qué nos decía. Todavía uso este enfoque, e intento estar en una postura de oración durante todo el estudio bíblico, dejando que la Palabra me hable no solo al final del estudio, sino mientras estoy inmersa en él. Creo que el Espíritu Santo puede usar no solo el mensaje principal del pasaje, sino cualquier parte del mismo para tocar nuestra alma.

(HJ) En mis devocionales personales, he tratado de ser más intencional orando en respuesta a lo que leí. En este momento, estoy leyendo los Salmos. Intento tomar las palabras del salmista como mi punto de partida, tomando esas palabras y pensamientos y haciéndolas mías. Luego, al final del día, vuelvo al mismo Salmo y reflexiono en oración sobre cómo me sostuvo y me dirigió a lo largo del día lo que Dios me dijo esa misma mañana.

Completa la siguiente frase: “El don del Compromiso con las Escrituras y la oración…”
…está esperando a ser descubierto y saboreado. (EP)
…es el asombro – un sentido de asombro de quién es Dios, de quién soy y de su amor ilimitado. (IH)
…es que cuando Dios habla no solo nos está dando información, nos está invitando a una conversación. (HJ)

Conectando las Escrituras y la Oración en la práctica:

_Prepararse para escuchar la Palabra. La mayoría de nosotros no podemos detenernos a escuchar a Dios. Nos sentamos y abrimos la Biblia para leer, pero nuestros pensamientos todavía están en otra parte, ocupados con muchas cosas. Leemos un pasaje y al final no sabemos lo que hemos leído. Podemos leer sin oír. Sé que debo prepararme para escuchar a Dios. Necesito ayuda para estar presente ante Él y su Palabra. Lo que más me ayuda es orar mediante el silencio. ¿Cómo te preparas para escuchar la Palabra tanto individualmente como en grupo? La oración nos ayuda a adoptar una actitud relacional y consciente de la presencia de Dios.

_Orar la Palabra – La Palabra de Dios nos enseña cómo orar. Podemos dejar que las oraciones de las Escrituras nos inspiren y nos guíen en nuestras oraciones, tanto colectiva como individualmente. Este vídeo (in English) muestra cómo podría ser, en base al Padre Nuestro. Este artículo aporta más ejemplos de cómo la Palabra de Dios puede dar forma a nuestra oración.

_Aprender a lamentarnos con Jeremías. Tras el comienzo de la pandemia de la COVID-19, la región latinoamericana ofreció una sesión en línea sobre el tema del lamento. Para seguir con el tema, se desarrolló un recurso con tres estudios bíblicos acerca del libro de Jeremías. En ellos, aportaban ejemplos de cómo lamentarse, para ayudarnos a reflexionar sobre el lamento e invitándonos a orar a Dios de esta manera por nosotros mismos.

_Los retiros se centran únicamente en conectar nuestras vidas con la realidad de Dios y su Palabra en oración. Son una invitación a retirarse de la vorágine de la vida para entrar en un tiempo de espera y de escucha – llevando nuestras vidas y circunstancias ante Dios – escuchando su Palabra – y dándole al Espíritu Santo espacio para hablarnos por medio de la oración. Puedes encontrar material para retiros personales o en grupo aquí. Este testimonio nos ayuda a ver el valor de apartar este tiempo.

Hay mucho más que descubrir… tal vez esta imagen de resumen pueda servirte como un mapa de carreteras en tu camino. Por favor, escríbenos y comparte tu experiencia de integrar las Escrituras y la Oración, tanto en tu vida personal como en situaciones comunitarias, campamentos y conferencias. Nos encantaría saber de ti.
Sabine Kalthoff,
Secretaria de IFES para el Compromiso con las Escrituras
sabine.kalthoff@ifesworld.org

Renovado en la Palabra de Dios

Asistí al webinario de Compromiso con las Escrituras de IFES (La Palabra en medio nuestro – Los gemidos de la vida y el Dios en la cruz) cuando todo el mundo tenía miedo de una pandemia y también había desesperanza en nuestras propias vidas. Estaba muy preocupado por mi madre, mi mujer y mis dos hijas, de siete y dos años y medio de edad. Parecía que era el fin del mundo, pues las iglesias estaban cerradas y no había grupos de estudio bíblico ni reuniones cristianas. Al mismo tiempo, había muchas oportunidades para aprender la Palabra de Dios. El webinario de Compromiso con las Escrituras de IFES fue una de ellas.

Mientras Yohan Abeynaike, de Sri Lanka, lideraba estos estudios, me sentí reconfortado al saber que nada excepto Dios es eterno. Esta pandemia acabará y aunque esta pandemia global nos cause tristeza, sabemos que Dios también está sufriendo a causa de ella y nos puede dar consolación. En nuestro sufrimiento, sabemos que Dios ha sufrido en la cruz. Estos estudios bíblicos me recordaron que nuestro Dios es un Dios de perdón y nos está invitando a experimentarlo de su propia mano. Puedo ver el cumplimiento de su promesa en mi vida de que nunca me dejará ni me abandonará, gracias a lo que hizo Jesucristo para pagar mis pecados. Sentí la provisión y protección de Dios en mi vida y mi familia.

En estos seminarios, encontré mi identidad como hijo de Dios y no como un esclavo. Si me siento perdido y atareado por las cosas del mundo, siempre tengo la opción de volver a Él y descubrir que está dispuesto a aceptarme. Me di cuenta de que Dios tiene el poder de renovar cosas en nuestra vida, de la misma forma en la que ha transformado tantas cosas en el mundo. Él renovó las Escrituras en mi vida, su visión ha sido renovada en mí y mis relaciones familiares han adquirido un nuevo encanto después de compartir todos estos descubrimientos sobre la Palabra de Dios con los demás.

El crecimiento mediante el webinario de Compromiso con las Escrituras fue una fuente de motivación para mi obra misionera entre mis círculos cercanos a través de las redes sociales. He compartido con mis amigos no cristianos lo que he aprendido y su perspectiva sobre la pandemia ha cambiado. Fui renovado en mi obediencia, al recordar que Dios me ha asignado una misión y que tengo el deber de proclamar su Palabra a todas las naciones, pueblos y grupos étnicos.

Khurram Younis
Obrero de PFES en Pakistán

Escuchar las preguntas que surgen a nuestro alrededor


Photo by John-Mark Smith on Unsplash

¿Qué tipo de preguntas están surgiendo en estos tiempos? A continuación, podrán ver un posible ejercicio que he realizado para resaltar algunas de las preguntas que han surgido al prestar atención en mi propio contexto. Quizás sería un buen ejercicio intentar identificar las preguntas que están surgiendo en sus propios contextos. ¿Cómo nos ayuda la historia bíblica a conectar y responder a estas preguntas?

  1. Preguntas sobre la condición humana

a. En estos tiempos, cobran importancia las preguntas sobre la superioridad humana y el nivel de control que realmente tenemos sobre nuestra vida. Hemos tenido que enfrentarnos a nuestras limitaciones, a nuestra vulnerabilidad como criaturas y a la incertidumbre y naturaleza imprevisible de la vida humana. Esto también nos lleva a hacernos más preguntas sobre el significado y el propósito de la vida humana.
b. Al estar viviendo en aislamiento social forzado, han cobrado especial importancia las narrativas de nuestra sociedad sobre nuestro individualismo humano y estilos de vida autónomos y autosuficientes. Nos hemos dado cuenta más que nunca del valor de la comunidad y que nos necesitamos los unos a los otros, y que somos seres intrínsecamente sociales en lugar de criaturas autónomas. Por ejemplo, en vez de “distanciamiento social”, se quiere utilizar el término distanciamiento “espacial” o “físico”.


  1. Preguntas sobre teología cristiana, disciplinas y comunidad

a. Iglesia virtual: Hemos tenido que cuestionarnos lo que significa la iglesia al tener que reunirnos de forma virtual. ¿Nos perdemos algo al reunirnos de forma virtual? ¿Ha mejorado algún aspecto de la vida eclesial?
b. Cómo leemos las Escrituras: ¿Hemos tenido que replantearnos lo que queremos decir cuando hablamos sobre la protección y la seguridad de Dios? ¿Una pandemia nos muestra que la venida de Dios es inminente o hay otras formas de abordar la escatología?
c. Prácticas de iglesia olvidadas: ¿Hemos dejado a un lado algunas formas de discipulado cristiano (por ej. el lamento) en nuestra vida cristiana? ¿Por qué y a qué precio? ¿Cuál es la relación entre la duda y la fe?
d. Profundizar en nuestra teología: ¿Cómo conciliamos la bondad de Dios y la presencia del mal y del sufrimiento en el mundo? ¿Nuestra búsqueda colectiva de una vacuna demuestra que confiamos más en la ciencia que en Dios?

  1. Preguntas sobre las sociedades en las que vivimos

a. Efectos de la pandemia: Mientras que la pandemia no discrimina, ¿afecta a algunas partes de nuestra sociedad de forma desproporcionada? ¿Qué revela esto de la disparidad que existe en nuestra sociedad?
b. Temas ocultos: ¿Qué temas han salido a la superficie en nuestras diferentes sociedades durante este tiempo? (Por ej. violencia doméstica, discriminación/estigmatización racial o étnica).
c. Crisis de liderazgo: ¿Qué puntuación les darían a los gobernantes en tu sociedad? ¿Qué aspectos clave del liderazgo les faltan? ¿Cómo han utilizado la pandemia para conseguir sus fines políticos?
d. Preguntas sobre el valor: ¿Qué ha revelado la pandemia acerca del sistema de valores de nuestra sociedad? ¿Hemos tenido que depender de algunos segmentos de nuestra sociedad que normalmente dejamos de lado? (Por ej. comerciantes, basureros, repartidores, inspectores de sanidad pública, etc.).
e. Preguntas sobre la estructura de la sociedad: ¿Hemos excluido al medio ambiente/criaturas no humanas cuando hablamos de crear o desarrollar la sociedad? ¿Qué límites estamos dispuestos a ponernos para que podamos vivir más en armonía con el resto de la creación? ¿Qué modelos sociales o económicos necesitan ser cuestionados? ¿Necesitamos comenzar otro movimiento de Jubileo declarando una moratoria en la deuda nacional?

Yohan Abeynaike, GS FOCUS Sri Lanka

El compromiso con las Escrituras y el contexto

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Dios es un Dios de revelación: por medio de su Palabra se revela a sí mismo y sus propósitos. Es maravilloso que Dios nos invite a conocerlo, a saber más de Él y a amarlo por medio de las Escrituras. Al responder a esta invitación y conectar con Él en Su Palabra, es útil reconocer que somos una gran diversidad de pueblos, tiempos y contextos. Tenemos que considerar con fe y fidelidad cómo nos acercamos, vemos, interpretamos, entendemos y conectamos con la Palabra de Dios para nuestra vida.

En Hechos 3:12-26 y 17:22-31 podemos encontrar ejemplos clásicos de cómo tomarse en serio el contexto y las preguntas de las personas cuando presentamos el evangelio.

Cuando el grupo de trabajo se reunió para reflexionar y debatir sobre este tema, pensamos que sería importante centrarnos en cómo nuestro contexto contemporáneo afecta a la forma en la que leemos, interpretamos y vivimos la Palabra de Dios. Lo hacemos en la gran variedad de contextos donde vivimos y donde queremos ser fieles al Señor, interpretando “rectamente la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15) y con nuestros pensamientos, palabras y comportamiento transformados por Dios por medio de su Palabra y de su Espíritu.

Al reflexionar y debatir cada vez más en nuestra comunidad global sobre “El compromiso con las Escrituras y el contexto”, esperamos poder reconocer nuestros puntos ciegos: cosas que no vemos a causa del entorno en el que vivimos o en el que hemos crecido, es decir, cosas sobre Dios, sus propósitos o nosotros mismos. Al aprender unos de otros en nuestra comunidad internacional, esperamos evitar algunos posibles riesgos: una hermenéutica selectiva determinada por unas preguntas definidas por la cultura que llevan al etnocentrismo y al relativismo; o un “encarcelamiento”/sesgo cultural que nos lleve a no leer las Escrituras de una forma rica e incluso dejando a un lado partes que no parecen ser relevantes (en nuestra propia opinión). En Jeremías 36 tenemos un ejemplo extremo de esto: ¡echen un vistazo a lo que hizo el rey Joacim!

Creemos que es importante crecer en cómo usamos las Escrituras desde nuestro propio tiempo y contexto y a la vez en cómo nos volvemos cada vez más conscientes de cómo la Palabra nos “lee” a nosotros y conecta con nosotros. A medida que leemos y somos “leídos”, a medida que vamos participando, Dios nos transforma a nosotros y a nuestro contexto/comunidad.

Cuando conectamos con la Palabra, creemos que estamos conectando con Dios mismo por medio de las Escrituras, con Jesús, la Palabra Viva. Por lo tanto, podemos esperar que Él conecte con nosotros y esta experiencia no nos dejará indiferentes ni a nosotros ni a nuestra comunidad.

Surge una gran variedad de preguntas sobre nuestros diferentes contextos y debemos prestarles mucha atención cuando nos adentremos en las Escrituras. Al mismo tiempo, surgen otras preguntas o encontramos respuestas que no esperábamos en la Palabra de Dios. De las Escrituras surgen asuntos y preguntas que quizás la gente no se esté haciendo. Por lo tanto, cuando leemos las Escrituras, lo que a veces está completamente aceptado en nuestro contexto es cuestionado y puesto en duda.

Cuando alguien lee las Escrituras, no solo es desafiado y transformado personalmente, sino que también es retado a ser un agente de cambio y transformación en el contexto y en la comunidad en la que vive.

Al final, cuando nos dedicamos a estudiar la Palabra en serio, debería llevarnos a descubrir el corazón y la mente de Dios para nuestro mundo: el Señor que es misionero, que transforma y reconcilia al mundo con Él por medio de Cristo.

Oramos para que, a medida que vamos prestando más atención al contexto contemporáneo en el que vivimos, creceremos para ser una mejor comunidad global de hermenéutica, aprendiendo unos de otros y compartiendo el evangelio fielmente por todo el mundo en cada uno de nuestros contextos.

Coordinadora del Compromiso con las Escrituras en IFES Eurasia (no compartimos su nombre al estar en un país sensible) y Ricardo Borges (Secretario Asociado de IFES para el Compromiso con las Escrituras)

El amor inspirador del Antiguo Testamento

Conocer a Dios en las palabras antiguas, un viaje como una comunidad extendida…

Deuteronomio 8:3 “…no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor.”

El Viaje de Deuteronomio

A lo largo de este último año, un grupo de 10 obreros sénior de Eurasia participaron juntos en un viaje por el Libro del Deuteronomio. Este proyecto piloto nació de dos necesidades observables que quizá resuenen contigo también:

  1. La necesidad de que los obreros sénior tuvieran aportaciones y fuentes de inspiración de la Palabra de Dios para sí mismos cuando suelen ser los que se entregan y forman a otros. Necesitamos seguir aumentando nuestra relación con Dios y nuestro conocimiento y amor por Él.
  • Necesitamos que los estudiantes se reúnan con Dios en todas las Escrituras; incluyendo el Antiguo Testamento. Confusión, temor y quizá una falta de enseñanza pueden hacer que el Antiguo Testamento parezca distante o hasta irrelevante comparado con las Sagradas Escrituras que ‘pueden hacerte sabio para la salvación…’.
    Como obreros y estudiantes, queremos y debemos crecer en confianza mediante la lectura, la comprensión y la enseñanza del Antiguo Testamento.

El Viaje de Deuteronomio fue diseñado por un grupo de compañeros para hacerlo juntos, aprendiendo unos de otros. Queríamos profundizar en un libro del Antiguo Testamento, como una suerte de ventana al resto de las Escrituras. Luchamos con el Dios que nos encontramos ahí; viajamos con este Dios que rescató a su pueblo y les llevó a atravesar el desierto. Nos maravillamos con las palabras que dio a su pueblo para que les rigiera (la Ley que emanó de Él y que les distinguía del mundo), ¡y el regalo de su propio ser!

Aparte de una reunión cara a cara al principio y al final del año, nos reuníamos mensualmente usando la herramienta Zoom. La base para estas llamadas por Zoom eran las respuestas por escrito (que compartíamos unos con otros) a los capítulos de Deuteronomio que habíamos leído ese mes. Éstas iban desde pequeños ensayos hasta una carta a un amigo, o bien sesiones creativas para los estudiantes. Pero las reuniones virtuales también tenían sus dificultades, al proceder de distintas culturas tuvimos la oportunidad de vernos enriquecidos por las perspectivas distintas. Juntos estudiamos este libro retador con su historia, su ley, algo de poesía y su llamamiento a vivir una vida de discipulado radical siguiendo al Único Dios Vivo y Verdadero.

Lo que dijeron los participantes.

“Me gustó hacer las preguntas difíciles e intentar ver cómo podíamos contestarlas – esto ha fortalecido mi fe…”

“Este proyecto me ha animado a ayudar a los estudiantes a valorar el Antiguo Testamento y la imagen completa de las Escrituras, para que juntos podamos conocer al Dios de misericordia y amor que se nos revela en la Biblia entera…”

Deuteronomio 32:47 ¡“no son palabras vanas para ustedes, sino que de ellas depende su vida”!

Coordinadora del Compromiso con las Escrituras de IFES Eurasia (no compartimos su nombre al estar en un país sensible).