Archivo del Autor: Ricardo Borges

Alan conoció a Dios

*Los nombres han sido modificados al ser una ubicación sensible.

[Photo by Erika Giraud on Unsplash]

Quiero compartir cómo llegué a conocer a Dios. No le estaba buscando, me encontró Él a mí. Llegó a mí en el momento más difícil de mi vida. Llegué a un punto en el que quise quitarme la vida.

Fue inesperado. Estaba paseando por mi universidad y vi a una estudiante repartiendo folletos. Me acerqué a ella y, de alguna forma, esta persona parecía brillar. Tras recibir ese folleto pensé durante un tiempo y luego decidí ir a esa reunión. Esa noche, el debate se centraba en la verdad y concluyó con el pensamiento: “La verdad te hará libre.” Eso me impactó.

“Para nosotros, como obreros, Alan parecía muy sospechoso. Hizo muchas preguntas acerca de quiénes éramos. Pero también tenía muchas preguntas genuinas acerca de la fe. Nos preguntábamos si era un espía, por lo que decidimos no reunirnos con él. Le dijimos que podía leer la Biblia si quería encontrar respuestas a sus preguntas.

¡Y lo hizo! Se descargó la Biblia en su teléfono y buscó en Google qué debía leer primero; así que comenzó por el Evangelio de Juan. Fue gracias a sus propias lecturas de las Escrituras que decidió seguir a Cristo.”

Busqué a los obreros de IFES y les dije: “Quiero conocer a Dios, conocer a Jesús y crecer en Él.” Dios empezó a cambiar todo en mi vida. Mis amigos me rechazaron. Al leer la Palabra de Dios llegué a perdonar a mis padres. Estaban sorprendido y empezaron a preguntarse el por qué.

“Luego descubrimos que el padre de Alan trabajaba en el departamento de asuntos religiosos de la KGB en nuestro país, por eso parecía estar tan bien conectado y ser tan inquisitivo. Sin embargo, su interés era auténtico; empezamos a reunirnos con él para realizar estudios bíblicos uno-a-uno.”

Cuando mis padres descubrieron que iba a estudios bíblicos, se sintieron en shock. “No necesitamos un hijo así.” Me pregunté qué hacer, mi padre dijo “La familia o Dios: elige.” Por lo que empecé a recoger mis pertenencias.

Entonces mis padres me dijeron: “Quédate, te sacaremos de esto a rastras”. No fui a la iglesia en dos semanas, me reuní con varias personas, con un Mullah, me llevaron a la mezquita. A través de todos estos contactos, comprendí que había algo en mi corazón, la salvación estaba dentro de mí, fue increíble. Empecé a pasar más tiempo en la Palabra de Dios, y comprendí cuánto me ama Dios. Le doy gracias a Dios por este ministerio por el que llegué a conocer a Dios.

“Durante este tiempo, estudiamos 1 de Pedro con Alan, centrándonos en mantenernos firmes en Jesús a pesar del sufrimiento. Me dijo ‘Siento que han escrito esto solo para mí’. Alan era un estudiante de último año, me dijo que lo único que quería en la vida era ayudar a los demás a encontrar a Cristo. Ahora se ha unido a nuestro movimiento de IFES como un pasante en una ciudad distinta donde puede disfrutar de más libertad al estar alejado de sus padres. Siente verdadera pasión por ayudar a los demás a encontrarse con Jesús en Su Palabra.”

 

Nina: Profesora y buscadora

*Los nombres han sido modificados al ser una ubicación sensible.

[Photo by Ifrah Akhter on Unsplash]

Nina es una mujer increíble. Es una madre soltera que tiene varios trabajos para poder sacar adelante a su familia. Es una profesora universitaria y una tutora privada de idiomas para niños locales y extranjeros que necesitan aprender el idioma local. Aun con un horario tan demandante, tiene tiempo para pensar y soñar cómo podría llegar a ser la vida.

Nina es de una minoría étnica en un país de mayoría musulmana en Asia. Este grupo étnico cuenta con muy pocos creyentes… Ni ella misma está siguiendo a Cristo aún. Pero al conocer su historia se ve claramente que el Dios de toda creación ha estado tras ella…

Desde los misioneros sudamericanos que se hicieron amigos de ella y le ayudaron a superar unos momentos difíciles, hasta la invitación casual de trabajar en una escuela privada fundada por cristianos, pasando por las múltiples amistades que ha forjado, las conversaciones acerca de la fe y la forma en la que ha experimentado un ambiente de trabajo cuando se vio rodeada por creyentes en Jesús.

Mary, una estudiante mayor y una creyente madura, oraba por ella con frecuencia, observando y esperando la oportunidad de compartir la Palabra con ella. La paciencia de Mary no significaba falta de acción, sino una oración activa. Durante este tiempo de espera y oración, creció una relación de amistad y confianza. Nina empezó a compartir acerca de su familia con Mary y le relató su historia, y comenzó a compartir sus esperanzas y sus sueños. Cuando Nina perdió a un familiar, habló con Mary acerca de la muerte, lo que le dio una oportunidad para compartir un versículo de las Sagradas Escrituras. Pero el gran deseo de Mary era leer la Biblia con Nina, para que Nina pudiera conocer a Dios por medio de su Palabra….

Tras un tiempo, Nina le preguntó a Mary si podían leer la Biblia juntas. Nina invitó a Mary, y no al contrario. Y esto dio inicio a una serie de encuentros en otros momentos que no las clases, para leer las Escrituras juntas.

Mary llevó a Nina por la Biblia, empezando por el principio… Guiándola por la gran historia de las Escrituras, presentándole a Dios en estas historias y observando sus interacciones con las personas. Trazaron juntas la gracia de Dios en la Biblia, llegando hasta la historia del Evangelio.

Mary le pidió a Nina que encontrase los pasajes, los leyera en voz alta y que resumiera lo que leían juntas. De esta forma aprendió por sí misma la gran historia del amor y del propósito de Dios.

Durante parte de la pandemia del coronavirus, conectaron a diario y leyeron el Evangelio juntas. Nina aprendió a orar y a leer con su buena amiga cristiana.

Aunque la Biblia, como ella diría, no es ‘su libro’ todavía, Nina compartió las historias que estaba escuchando y aprendiendo con sus amigas porque se sentía conmovida por lo que estaba leyendo y estaba convencida de que estas historias serían de ayuda para sus amigas…

Curso “Fundamentos del Compromiso con las Escrituras”

Nos complace compartir con ustedes la noticia de que muy pronto se lanzará el curso de aprendizaje online “Fundamentos del Compromiso con las Escrituras”. Es un curso elaborado para líderes estudiantiles y obreros que sirven en el ministerio de sus movimientos nacionales. El curso se llevará a cabo dos veces este año: una cohorte empezará el 12 de abril y otra el 9 de agosto. Ambas cohortes realizarán la 1ª y 2ª parte, que duran ocho semanas, con una semana de descanso entre una y otra. Al registrarte lo haces automáticamente para ambas partes del curso.

[Photo by Debby Hudson on Unsplash]

Esperamos que deba dedicar al menos una o dos horas a la semana, idealmente de dos a cuatro horas, para revisar el contenido del curso e interactuar con otros en los foros. Además, habrá una o dos llamadas por Zoom a lo largo del curso.

En el curso iremos profundizando juntos en las Escrituras y renovando nuestra visión de la Palabra y su riqueza.

Es una buena oportunidad para aprender y crecer juntos con facilitadores del equipo global del Compromiso con las Escrituras, para interactuar con personas de diferentes regiones y contextos y para explorar las preguntas que puedas tener, escuchando y aprendiendo de otras personas de otras partes del mundo, para enriquecernos mutuamente.

Si eres estudiante u obrero y quieres unirte al curso de aprendizaje online “Fundamentos del Compromiso con las Escrituras”, regístrate en el siguiente enlace. Ten en cuenta que te registrarás en el idioma en el que estás leyendo el formulario: inglés, español o francés. Si te quieres apuntar en un idioma diferente, si tienes alguna duda o pregunta o para saber más, puedes escribir a la siguiente dirección: scriptureengagement@ifesworld.org.

Estaremos encantados de que te unas a nosotros.

 

Del miedo a la esperanza

COMPA tenía planeado nuestro Campamento Nacional Estudiantil en abril de 2020. Yo lo esperaba con mucho ánimo. El COVID 19 había arruinado algunos de mis planes y volteado de cabeza mi último año como estudiante en la Universidad. El 30 de marzo las autoridades sanitarias de México declararon un confinamiento nacional, y de la noche a la mañana dejé de ser estudiante presencial para ser un estudiante en línea. ¿Dónde habían quedado mis planes, sueños y metas para este año? Todo iba cancelándose poco a poco, fue triste y frustrante. Vi la mano de Dios al ver que en mi familia estábamos sanos y teníamos sustento.

COMPA publicó que sí se realizaría el Campa Nacional en su formato en línea. Me dio mucha emoción pero al mismo tiempo me dio añoranza de que no vería a mis amigos de todo el país de manera física. Dios nos sorprendió al ver que él nos regaló comunidad a pesar de la distancia y en este tiempo difícil. Casi 1000 personas se inscribieron y 700 personas se registraron para los estudios bíblicos en línea.

Cuando fui invitado a dirigir un grupo de estudio bíblico, dije que sí y estaba muy dispuesto a colaborar ya que tenía un poquito de experiencia en estudios bíblicos en línea por ser parte del Consejo Nacional Estudiantil. Sin embargo, cuando leí que el libro a abrir era Apocalipsis, sí me intimidé y pensé que era un libro difícil de leer. Nos invitaron a una orientación a los cincuenta líderes de estudio bíblico, fueron tres sesiones.  En la primera, nos dieron un recorrido por este enigmático libro, en la segunda presenciamos un estudio bíblico en línea y la tercera, fue una sesión donde nos explicaron la metodología.

El libro de Apocalipsis pasó de ser  intimidante a ser un libro que nos dio esperanza en medio de la incertidumbre. Me encantó ponerme en los zapatos de esas personas y de cierta forma me podía identificar con ellos ya que como estudiante hoy me gusta tener todo a la mano y controlado pero estaba perdiendo de vista la parte esencial de amar profundamente a Jesús.

Crecí en amor por el Señor porque ví que Jesús está con nosotros en medio de esta nueva circunstancia que estábamos viviendo. La orientación fue clave, los apoyos visuales y una guía para dosificar el tiempo, así como las herramientas de enseñanza.

No todos estaban acostumbrados en ese entonces a usar ZOOM pero se esforzaron. Aunque fuera una llamada a distancia se sentían seguros porque estábamos alrededor de la Palabra. Todos teníamos miedo de estudiar Apocalipsis y veníamos con necesidad de esperanza, Dios nos las dio a través de este enigmático libro. Me sirvió porque me dio una introducción para cómo hacer la misión durante estos semestres en línea. Dios está en el trono y nos sorprendió desde nuestro miedo e incertidumbre y nos trajo confianza y esperanza.

Zuriel Castro/ Estudiante de Gestión y Dirección de Negocios/ COMPA México

Renovado en la Palabra de Dios

Asistí al webinario de Compromiso con las Escrituras de IFES (La Palabra en medio nuestro – Los gemidos de la vida y el Dios en la cruz) cuando todo el mundo tenía miedo de una pandemia y también había desesperanza en nuestras propias vidas. Estaba muy preocupado por mi madre, mi mujer y mis dos hijas, de siete y dos años y medio de edad. Parecía que era el fin del mundo, pues las iglesias estaban cerradas y no había grupos de estudio bíblico ni reuniones cristianas. Al mismo tiempo, había muchas oportunidades para aprender la Palabra de Dios. El webinario de Compromiso con las Escrituras de IFES fue una de ellas.

Mientras Yohan Abeynaike, de Sri Lanka, lideraba estos estudios, me sentí reconfortado al saber que nada excepto Dios es eterno. Esta pandemia acabará y aunque esta pandemia global nos cause tristeza, sabemos que Dios también está sufriendo a causa de ella y nos puede dar consolación. En nuestro sufrimiento, sabemos que Dios ha sufrido en la cruz. Estos estudios bíblicos me recordaron que nuestro Dios es un Dios de perdón y nos está invitando a experimentarlo de su propia mano. Puedo ver el cumplimiento de su promesa en mi vida de que nunca me dejará ni me abandonará, gracias a lo que hizo Jesucristo para pagar mis pecados. Sentí la provisión y protección de Dios en mi vida y mi familia.

En estos seminarios, encontré mi identidad como hijo de Dios y no como un esclavo. Si me siento perdido y atareado por las cosas del mundo, siempre tengo la opción de volver a Él y descubrir que está dispuesto a aceptarme. Me di cuenta de que Dios tiene el poder de renovar cosas en nuestra vida, de la misma forma en la que ha transformado tantas cosas en el mundo. Él renovó las Escrituras en mi vida, su visión ha sido renovada en mí y mis relaciones familiares han adquirido un nuevo encanto después de compartir todos estos descubrimientos sobre la Palabra de Dios con los demás.

El crecimiento mediante el webinario de Compromiso con las Escrituras fue una fuente de motivación para mi obra misionera entre mis círculos cercanos a través de las redes sociales. He compartido con mis amigos no cristianos lo que he aprendido y su perspectiva sobre la pandemia ha cambiado. Fui renovado en mi obediencia, al recordar que Dios me ha asignado una misión y que tengo el deber de proclamar su Palabra a todas las naciones, pueblos y grupos étnicos.

Khurram Younis
Obrero de PFES en Pakistán

Escuchar las preguntas que surgen a nuestro alrededor


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¿Qué tipo de preguntas están surgiendo en estos tiempos? A continuación, podrán ver un posible ejercicio que he realizado para resaltar algunas de las preguntas que han surgido al prestar atención en mi propio contexto. Quizás sería un buen ejercicio intentar identificar las preguntas que están surgiendo en sus propios contextos. ¿Cómo nos ayuda la historia bíblica a conectar y responder a estas preguntas?

  1. Preguntas sobre la condición humana

a. En estos tiempos, cobran importancia las preguntas sobre la superioridad humana y el nivel de control que realmente tenemos sobre nuestra vida. Hemos tenido que enfrentarnos a nuestras limitaciones, a nuestra vulnerabilidad como criaturas y a la incertidumbre y naturaleza imprevisible de la vida humana. Esto también nos lleva a hacernos más preguntas sobre el significado y el propósito de la vida humana.
b. Al estar viviendo en aislamiento social forzado, han cobrado especial importancia las narrativas de nuestra sociedad sobre nuestro individualismo humano y estilos de vida autónomos y autosuficientes. Nos hemos dado cuenta más que nunca del valor de la comunidad y que nos necesitamos los unos a los otros, y que somos seres intrínsecamente sociales en lugar de criaturas autónomas. Por ejemplo, en vez de “distanciamiento social”, se quiere utilizar el término distanciamiento “espacial” o “físico”.


  1. Preguntas sobre teología cristiana, disciplinas y comunidad

a. Iglesia virtual: Hemos tenido que cuestionarnos lo que significa la iglesia al tener que reunirnos de forma virtual. ¿Nos perdemos algo al reunirnos de forma virtual? ¿Ha mejorado algún aspecto de la vida eclesial?
b. Cómo leemos las Escrituras: ¿Hemos tenido que replantearnos lo que queremos decir cuando hablamos sobre la protección y la seguridad de Dios? ¿Una pandemia nos muestra que la venida de Dios es inminente o hay otras formas de abordar la escatología?
c. Prácticas de iglesia olvidadas: ¿Hemos dejado a un lado algunas formas de discipulado cristiano (por ej. el lamento) en nuestra vida cristiana? ¿Por qué y a qué precio? ¿Cuál es la relación entre la duda y la fe?
d. Profundizar en nuestra teología: ¿Cómo conciliamos la bondad de Dios y la presencia del mal y del sufrimiento en el mundo? ¿Nuestra búsqueda colectiva de una vacuna demuestra que confiamos más en la ciencia que en Dios?

  1. Preguntas sobre las sociedades en las que vivimos

a. Efectos de la pandemia: Mientras que la pandemia no discrimina, ¿afecta a algunas partes de nuestra sociedad de forma desproporcionada? ¿Qué revela esto de la disparidad que existe en nuestra sociedad?
b. Temas ocultos: ¿Qué temas han salido a la superficie en nuestras diferentes sociedades durante este tiempo? (Por ej. violencia doméstica, discriminación/estigmatización racial o étnica).
c. Crisis de liderazgo: ¿Qué puntuación les darían a los gobernantes en tu sociedad? ¿Qué aspectos clave del liderazgo les faltan? ¿Cómo han utilizado la pandemia para conseguir sus fines políticos?
d. Preguntas sobre el valor: ¿Qué ha revelado la pandemia acerca del sistema de valores de nuestra sociedad? ¿Hemos tenido que depender de algunos segmentos de nuestra sociedad que normalmente dejamos de lado? (Por ej. comerciantes, basureros, repartidores, inspectores de sanidad pública, etc.).
e. Preguntas sobre la estructura de la sociedad: ¿Hemos excluido al medio ambiente/criaturas no humanas cuando hablamos de crear o desarrollar la sociedad? ¿Qué límites estamos dispuestos a ponernos para que podamos vivir más en armonía con el resto de la creación? ¿Qué modelos sociales o económicos necesitan ser cuestionados? ¿Necesitamos comenzar otro movimiento de Jubileo declarando una moratoria en la deuda nacional?

Yohan Abeynaike, GS FOCUS Sri Lanka

El compromiso con las Escrituras y el contexto

Photo by Kyle Glenn on Unsplash

Dios es un Dios de revelación: por medio de su Palabra se revela a sí mismo y sus propósitos. Es maravilloso que Dios nos invite a conocerlo, a saber más de Él y a amarlo por medio de las Escrituras. Al responder a esta invitación y conectar con Él en Su Palabra, es útil reconocer que somos una gran diversidad de pueblos, tiempos y contextos. Tenemos que considerar con fe y fidelidad cómo nos acercamos, vemos, interpretamos, entendemos y conectamos con la Palabra de Dios para nuestra vida.

En Hechos 3:12-26 y 17:22-31 podemos encontrar ejemplos clásicos de cómo tomarse en serio el contexto y las preguntas de las personas cuando presentamos el evangelio.

Cuando el grupo de trabajo se reunió para reflexionar y debatir sobre este tema, pensamos que sería importante centrarnos en cómo nuestro contexto contemporáneo afecta a la forma en la que leemos, interpretamos y vivimos la Palabra de Dios. Lo hacemos en la gran variedad de contextos donde vivimos y donde queremos ser fieles al Señor, interpretando “rectamente la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15) y con nuestros pensamientos, palabras y comportamiento transformados por Dios por medio de su Palabra y de su Espíritu.

Al reflexionar y debatir cada vez más en nuestra comunidad global sobre “El compromiso con las Escrituras y el contexto”, esperamos poder reconocer nuestros puntos ciegos: cosas que no vemos a causa del entorno en el que vivimos o en el que hemos crecido, es decir, cosas sobre Dios, sus propósitos o nosotros mismos. Al aprender unos de otros en nuestra comunidad internacional, esperamos evitar algunos posibles riesgos: una hermenéutica selectiva determinada por unas preguntas definidas por la cultura que llevan al etnocentrismo y al relativismo; o un “encarcelamiento”/sesgo cultural que nos lleve a no leer las Escrituras de una forma rica e incluso dejando a un lado partes que no parecen ser relevantes (en nuestra propia opinión). En Jeremías 36 tenemos un ejemplo extremo de esto: ¡echen un vistazo a lo que hizo el rey Joacim!

Creemos que es importante crecer en cómo usamos las Escrituras desde nuestro propio tiempo y contexto y a la vez en cómo nos volvemos cada vez más conscientes de cómo la Palabra nos “lee” a nosotros y conecta con nosotros. A medida que leemos y somos “leídos”, a medida que vamos participando, Dios nos transforma a nosotros y a nuestro contexto/comunidad.

Cuando conectamos con la Palabra, creemos que estamos conectando con Dios mismo por medio de las Escrituras, con Jesús, la Palabra Viva. Por lo tanto, podemos esperar que Él conecte con nosotros y esta experiencia no nos dejará indiferentes ni a nosotros ni a nuestra comunidad.

Surge una gran variedad de preguntas sobre nuestros diferentes contextos y debemos prestarles mucha atención cuando nos adentremos en las Escrituras. Al mismo tiempo, surgen otras preguntas o encontramos respuestas que no esperábamos en la Palabra de Dios. De las Escrituras surgen asuntos y preguntas que quizás la gente no se esté haciendo. Por lo tanto, cuando leemos las Escrituras, lo que a veces está completamente aceptado en nuestro contexto es cuestionado y puesto en duda.

Cuando alguien lee las Escrituras, no solo es desafiado y transformado personalmente, sino que también es retado a ser un agente de cambio y transformación en el contexto y en la comunidad en la que vive.

Al final, cuando nos dedicamos a estudiar la Palabra en serio, debería llevarnos a descubrir el corazón y la mente de Dios para nuestro mundo: el Señor que es misionero, que transforma y reconcilia al mundo con Él por medio de Cristo.

Oramos para que, a medida que vamos prestando más atención al contexto contemporáneo en el que vivimos, creceremos para ser una mejor comunidad global de hermenéutica, aprendiendo unos de otros y compartiendo el evangelio fielmente por todo el mundo en cada uno de nuestros contextos.

Coordinadora del Compromiso con las Escrituras en IFES Eurasia (no compartimos su nombre al estar en un país sensible) y Ricardo Borges (Secretario Asociado de IFES para el Compromiso con las Escrituras)

El amor inspirador del Antiguo Testamento

Conocer a Dios en las palabras antiguas, un viaje como una comunidad extendida…

Deuteronomio 8:3 “…no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor.”

El Viaje de Deuteronomio

A lo largo de este último año, un grupo de 10 obreros sénior de Eurasia participaron juntos en un viaje por el Libro del Deuteronomio. Este proyecto piloto nació de dos necesidades observables que quizá resuenen contigo también:

  1. La necesidad de que los obreros sénior tuvieran aportaciones y fuentes de inspiración de la Palabra de Dios para sí mismos cuando suelen ser los que se entregan y forman a otros. Necesitamos seguir aumentando nuestra relación con Dios y nuestro conocimiento y amor por Él.
  • Necesitamos que los estudiantes se reúnan con Dios en todas las Escrituras; incluyendo el Antiguo Testamento. Confusión, temor y quizá una falta de enseñanza pueden hacer que el Antiguo Testamento parezca distante o hasta irrelevante comparado con las Sagradas Escrituras que ‘pueden hacerte sabio para la salvación…’.
    Como obreros y estudiantes, queremos y debemos crecer en confianza mediante la lectura, la comprensión y la enseñanza del Antiguo Testamento.

El Viaje de Deuteronomio fue diseñado por un grupo de compañeros para hacerlo juntos, aprendiendo unos de otros. Queríamos profundizar en un libro del Antiguo Testamento, como una suerte de ventana al resto de las Escrituras. Luchamos con el Dios que nos encontramos ahí; viajamos con este Dios que rescató a su pueblo y les llevó a atravesar el desierto. Nos maravillamos con las palabras que dio a su pueblo para que les rigiera (la Ley que emanó de Él y que les distinguía del mundo), ¡y el regalo de su propio ser!

Aparte de una reunión cara a cara al principio y al final del año, nos reuníamos mensualmente usando la herramienta Zoom. La base para estas llamadas por Zoom eran las respuestas por escrito (que compartíamos unos con otros) a los capítulos de Deuteronomio que habíamos leído ese mes. Éstas iban desde pequeños ensayos hasta una carta a un amigo, o bien sesiones creativas para los estudiantes. Pero las reuniones virtuales también tenían sus dificultades, al proceder de distintas culturas tuvimos la oportunidad de vernos enriquecidos por las perspectivas distintas. Juntos estudiamos este libro retador con su historia, su ley, algo de poesía y su llamamiento a vivir una vida de discipulado radical siguiendo al Único Dios Vivo y Verdadero.

Lo que dijeron los participantes.

“Me gustó hacer las preguntas difíciles e intentar ver cómo podíamos contestarlas – esto ha fortalecido mi fe…”

“Este proyecto me ha animado a ayudar a los estudiantes a valorar el Antiguo Testamento y la imagen completa de las Escrituras, para que juntos podamos conocer al Dios de misericordia y amor que se nos revela en la Biblia entera…”

Deuteronomio 32:47 ¡“no son palabras vanas para ustedes, sino que de ellas depende su vida”!

Coordinadora del Compromiso con las Escrituras de IFES Eurasia (no compartimos su nombre al estar en un país sensible).

La Biblia y la Salud Mental

Imagínate que tu amiga te dice que quiere suicidarse esta noche. Imagínate la desesperación que puedes ver en sus ojos. Está claro: ya no quiere vivir. El silencio llena la sala. ¿Qué dirías? ¿Qué puedes hacer tú?

Nueva Zelanda tiene un ratio muy alto de suicidio juvenil. Es dos veces mayor que en Estados Unidos y cinco veces superior que en Gran Bretaña. Para muchos estudiantes, lo anterior no es un escenario hipotético, sino que se trata de una conversación real que han mantenido.

Esta realidad se hizo patente cuando formaba a los estudiantes en evangelización el año pasado. Cuando leíamos el contenido del Evangelio y cómo podemos compartirlo, su inseguridad al relacionarse con los amigos que viven con depresión y ansiedad se volvió evidente. Vieron la importancia de unirse a ellos en su sufrimiento, pero ¿era el Evangelio que necesitaban ahora? ¿Cómo podrían ser buenas nuevas para ellos?

Me di cuenta que había dos necesidades. En primer lugar, los estudiantes deben desarrollar una ‘lente cristiana’ usando la Biblia a través de la cual vemos la enfermedad mental. En segundo lugar, los estudiantes también necesitan comprender qué aspecto tienen la ansiedad y la depresión. Esto les permitirá amar y compartir mejor el Evangelio con las personas que les rodean, para la gloria de Dios. Así nació el evento de capacitación ‘La Biblia y la Salud Mental’.

Tim Capill, un pastor en Christchurch, vino y nos dio una perspectiva bíblica acerca del origen y la solución a nuestro sufrimiento. Basados en el Salmo 139, habló acerca de seis verdades que mantenemos acerca de Dios mientras sufrimos. Fue una charla maravillosa que proporcionó un marco bíblico sólido acerca del sufrimiento y, en particular, cómo podemos confiar en Dios para superar la depresión y la ansiedad.

Dana Lee – una psicóloga cristiana especializada en la juventud y el trauma vino para realizar dos seminarios que se centraban en el aspecto de la depresión clínica y la ansiedad. Practicábamos en parejas, usando escenarios y centrándonos en nuestra capacidad de escucha.

Fue un evento con una gran participación: vinieron más de 50 estudiantes para su formación. Como organizador, me anima ver que estos estudiantes tienen ahora una mejor comprensión y mayor compasión para los que sufren depresión y ansiedad. También se han convencido más aún de que la necesidad más profunda de sus amigos es la misma que la de cualquiera de nosotros: el Evangelio de Jesucristo.

Candy Grice, obrera de TSCF Nueva Zelanda
CandyG@tscf.org.nz

Lectura recomendada (por Sabine Kalthoff, Secretaria de IFES para el Compromiso con las Escrituras): Mark Meynell, When Darkness seems my Closest Friend – Reflections on life and ministry with depression (en inglés). El relato honesto de un camino personal con unas reflexiones generales muy útiles. Una lectura que merece la pena.

Un recurso valioso en la formación y en la misión

“La Palabra en medio nuestro” es un recurso muy valioso que hemos implementado como parte de la capacitación a nuevos líderes estudiantiles en Jalisco. El librito ha ayudado a los estudiantes profundizar sus convicciones sobre las Escrituras, a cultivar una actitud de amor a la Palabra, los ha animado y desafiado a vivir su fe conforme a la Palabra, les ha animado a confiar en el poder e impacto de la Palabra.

Isaac fue uno de los primeros estudiantes con quién iniciamos viendo cada semana los seis aspectos fundamentales del compromiso con las Escrituras que encontramos en el recurso. Como resultado podía ver como Isaac terminaba profundizando en su vida personal y en su relación personal con la Palabra, así de manera natural él podía ver la relevancia y la importancia de hacer la misión en la Universidad, y le traía a su corazón más confianza de hacer la misión, con una motivación correcta.

Por otro lado, la guía de preguntas en la página 27 de “La Palabra en medio nuestro” nos ha ayudado a acercarnos e invitar nuevos estudiantes a los grupos de estudio bíblico dentro del campus. Les pedimos permiso para realizar las preguntas y cuando acceden, iniciamos preguntándoles “¿has tenido algún contacto con la Biblia?”. De ser así, “¿dónde y cuándo?”. Muchas de las veces nos responden que sí, sin embargo cuando vamos avanzando en las preguntas, ellos terminan descubriendo que saben muy poco de la Biblia, y al reconocer esto se muestran abiertos a participar en algún espacio para aprender más sobre la Biblia. Es en ese momento donde los invitamos al estudio bíblico en la universidad, muchos acceden a asistir, otros por lo menos consideran asistir en alguna otra ocasión.

Así conocimos a Mónica, estudiante de Biología. Ella accedió a asistir a al grupo de estudio bíblico después que le hicimos las preguntas de la página 27. Ese día estudiamos Marcos 2:13-17, acerca del llamamiento de Leví. Ella se mostró muy abierta y participativa, se fue contenta y regresó a la siguiente semana. Así comenzó asistir al estudio bíblico cada semana durante todo el semestre y a lo largo de este tiempo hemos crecido en amistad con ella.

Como obreros del ministerio tenemos la responsabilidad de equipar a los estudiantes para desempeñar la misión de la mejor manera, y ayudarlos a profundizar en las Escrituras. Por eso, con el propósito de capacitar a nuestros nuevos líderes estudiantiles nos apoyamos en este valioso recurso de “La Palabra en medio nuestro”.

Rosa Angélica Ramírez Blanco
Obrera en Jalisco
Compañerismo estudiantil